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EL GUARDIÁN DEL PARAISO 7

Queimada

« CAPITULO 7 »

NARRADOR- Habían salido de casa con el primer Sol para que la todavía escasa circulación permitiese al pontevedres manejarse un poco mejor por Madrid hasta salir a las afueras y tomar la carretera de Colmenar donde ya le fué mas facil seguir la marcha de los demas aunque a paso lento y sin abandonar el carril derecho; por ese prudente sixtema rebasaron la localidad colmenareña y siguieron hasta donde los distintos indicadores les informaron de que camino habían de tomar para su llegada a Manzanares el real cosa que estaban logrando pues a la Izquierda tenían las aguas de un gran embalse y por la otra parte de la carretera aparecía ya la parte lateral del castillo buscado que al hombre le pareció inmenso .

Sin abandonar ni un instante las indicaciones de Susana tomaron por un enarenado sendero que partía hacia la derecha y llegaron a una especie de explanada donde salieron al exterior y avanzando a pié se pusieron en "cola" con las personas que esperaban el inicio de la visita al petreo monumento quedando ya ante el gran portico flanqueado por redondas partes de la muralla .

Cuando este fué abierto entraron con los demas y bajo la dirección de un guía fueron recorriendo las partes mas relevantes del castillo mientras se les informaba de que este había sido trasladado piedra tras piedra desde su primitiva ubicación en el centro del pueblo hasta la que ahora ocupaba. Bajaron por la empinada escalera de caracol , llegaron al patio porticado y tras admirarlo a fondo dejaron que los demas siguieran la visita normal para dirigirse ellos a la salida y llegar hasta la parte que mas llamó la atención de los niños desde su entrada allí : El lado interno de las murallas que presentaba una parte mas baja que las almenas preparada sin duda para que los defensores de cualquier ataque pudieran moverse y lanzar sus flechas sin presentar un blanco directo para los furibundos atacantes de fuera.

Alli hubo que subirles y tras corretear por todos los recovecos se formó un terrible combate entre las " fuerzas cristianas " de arriba y los " infieles " de abajo capitaneados por Mustafá Javichus y su fiel secuaz Sushanná por Alá.... Que de vez en cuando se apoyaban sobre la estructura del propio castillo como si hubiesen sido alcanzados por las "flechas" con gran contento de los situados arriba aunque tambien con alguna protesta por parte del Capitan cristiano en el sentido de que por mas " enemigos " que "liquidaban", siempre tenían los mismos debajo; estos esplicaron que eran hermanos gemelos de los " fallecidos " y la cosa no pasaba a mayores: Las demas personas que salían tras terminar la visita, en princípio les miraban sorprendidos para luego sonreir comprensivos al entender que todo era para Solaz y contento de los pequeñajos. Al fin ellos tambien hubieron de salir para dirigirse hacia el coche no sin girar la cabeza para tener una ultima vision de la petrea fortaleza ............

Luego salieron en busca del camino que había de llevarles a Navacerrada llegando a la carretera que venía desde Villalba hasta la localidad que daba nombre al puerto, hacia la mitad de este y el 124 comenzó la ascensión restante con toda alegría por su gran mecanismo pero esta no era nada si se comparaba con la existente en el interior; los 4 ocupantes entonaban principalmente cancioncillas infantiles, reían " a tope " y se celebraba cada bello paisaje que íban viendo con exclamaciones de gran satisfacción en los críos cuando cada mayor se lo señalaba.

De ese modo comenzaron por parar ante la fuente de los geologos en donde llenaron unos recipientes plasticos prevenidos por Susana con aquel Agua fría y purisima al estar a 1.700 metros de altitud; luego rebasaron la altisima población ultima de Madrid y tras entrar en Segovia, iniciaron el descenso de las 7 retuertas con gran precaución pues el conductor desconocía por completo la carretera y la mujer le avisó de que era una bajada peligrosa; llegaron a su final entre grandes pinos Balsain que llamaron la atención del pontevedres pues aunque su tierra natal estaba plagada de tales árboles, no alcanzaban tamaña altura y robustez: Entraron en la parte llana y tras unos kilometros llegaron ante el indicador de que estaban en el precioso paraje denominado "La boca del Asno".

Buscaron la entrada natural y girando por un camino situado a su izquierda, cruzaron un amplio espacio de tierra comun y tirando por el unico semi-sendero que salía de el hacia abajo, llegaron por alli a un sitio en donde la vereda seguida acababa ante las aguas del Eresma: Apartaron el coche lo mas posible y salieron de el para hacerse con las vituallas que Susana había preparado; mientras esta distribuía lo que era para ser transportado por cada uno el gallego vió al otro lado del río un lugar llano en el que abundaban pinos y grandes peñascos lo que le daba un aspecto idóneo para establecer alli el campamento.

Por desconocimiento del sítio Jesus Javier no alcanzó a ver puente alguno para cruzar al otro lado ya que el unico existente se halla bastante mas abajo de la corriente acuatica por lo cual decidieron atravesar el cauce del casi riachuelo a pié pues no parecía tener grandes dificultades para hacerlo. Se descalzaron y cargó con la cesta de la merienda el, Susana portaba una gran Sandía y 2 garrafitas del Agua recogida allá en los altos y los niños con diversos paquetes de platos y vasos plasticos amen de una bolsa con los calzados de todos.

Cruzó primero el hombre llevando en un brazo a su sobrino y en el otro la cesta dejando todo en la otra orilla para volver a por el resto; al hacerlo se dió cuenta de que el unico inconveniente que presentaba la travesía era el fondo del semiregato ya que estaba cubierto de redondos cantos y al hallarse humedecidos por la corriente resultaban resbaladizos y había de asentarse muy bien los pies sobre ellos para no dar un patinazo sobre ellos y caer al liquido elemento, frío por demas en aquellas horas tempranas para el lugar.

Cual un nuevo San Cristobal pasó a Paloma por un lado y la redonda fruta en el contrario volviendo luego para ofrecer su brazo a Susana pues ella tenía alguna que otra dificultad para descender al fondo del cauce, cosa que le fué mas facil con la ayuda varonil: Ya en plena travesía la hembra, muy poco acostumbrada a pisar tales fondos dió un resbalón y se íba recta al gelido liquido: Sin la menor vacilación la levantó entre sus fuertes brazos y por un momento compusieron una bellisima estampa con los pies del varón firmemente asentados sobre los traicioneros cantos y teniendo en vilo a lo que el consideraba su mas preciado Tesoro mientras el Aire enredaba los largos cabellos de la mujer en la cara varonil. (Momento musical pausado). Los críos reían divertidos desde el otro lado sin el menor miedo ante los apuros de su madre pues sabían que alli estaba aquel gigante Rubio para librar a todos de cualquier peligro. Terminaron de cruzar por fin y Susana se vió depositada en tierra con toda delicadeza; luego salió el y haciendose cada uno nuevamente cargo de los bartulos que les correspondían, se encaminaron al espacio abierto que vieran desde la otra ribera.

Al llegar a el observaron que se trataba de un terreno llano que dejaba un espacio como de 6 metros en cada sentido entre pinos por un lado y un gran peñasco en el otro; al pie de este extendieron el mantel a modo de improvisada mesa y situaron los bartulos rodeandolo para señalar que aquel sitio estaba ocupado; luego se dedicaron a sacar "fotos", corretear por entre la maraña de árboles y arbustos .... Etc.

Jugaron al escondite, a "las tres esquinas", a policias y ladrones... En fin: A todo cuanto se les ocurrió. Cuando el Sol estuvo ya lo suficientemente alto en el purisimo Firmamento como para enviar sus rayos sobre las frías aguas del río se metieron en ellas para dedicarse a chapotear y sacudirse gotas de Agua unos a otros; entre tales salpicaduras y las "sentadas involuntarias" de los niños estos al poco tiempo tenían sus ropajes como verdaderas "sópas".

Hubo que desnudarles quedando con los bañadores que en forma previsora su madre les había puesto antes de salir del hotelito; sin embargo ella no túvo la misma precaución por lo cual hubo de permanecer con su ropa encima y el aunque traía puesto su pantaloncillo deportivo, no quiso desprenderse de la otra vestimenta para no hacer sentirse a la mujer fuera de lugar.

En estas sencillas pero emocionantes diversiones entretuvieron el resto de la mañana. Llegó la hora de la comida y mientras ella extendía una mantita sobre el suelo a modo de rustico mantel, los críos propusieron seguir jugando esta vez como si ellos 4 constituyeran una mas de las muchas familias que en cualquier parte del mundo se enfrentaban al cotidiano alimento para poder subsistir. El trío madrileño incorporaba a la farsa sus naturales papeles y a el le tocó representar al fatigado padre que regresa a su hogar tras una penosa mañana laboral.

Los " peques " sacaron de la bolsa uno de sus juegos y sentandose por una esquina de la manta se enzarzaron en sus disputas habituales: Susana procedía a ir llenando la supuesta mesa con las viandas que constituian la comida fingiendo viajes a una inexistente cocina mientras el esperaba tras imaginaria puerta de acceso a la calle el momento de su "entrada en escena".

Cuando ella terminó de llenar el improvisado mantel con todos los alimentos, los niños le hicieron una seña y "comenzó su actuación". Fingió que abría la puerta cruzando el dintel encorvado como si el peso del trabajo le abrumase y "cerró" comentando la dura mañana sufrida... Al encontrarse dentro del " hogar " que la ilusión de sus sobrinos creara, pareció perder en un segundo su imitado cansancio y enderezando su alta figura pregunto con voz ligeramente extrañada;

JESUS JAVIER- Niños: ¿ Es que no hay un saludo para vuestro " extenuado padre " ?

NARRADOR- Los mencionados abandonaron rapidos sus juegos para salir disparados hacia el y decir ;

ALVARITO - Buenos días papá . ¡ Bienvenido !

PALOMA - ¡ " Hola tío , papi , Javichus " !

NARRADOR - Y ambos se colgaron de su cuello cuando el se agachó para levantarles y dar con ellos tres vueltas sobre si mismo entre besos y cariñosas cosquillas. Luego les depositó en el suelo con cuidado y se dirigió a la madre que esperaba pacientemente al lado de la improvisada mesa y apoyando sus manos suavemente sobre los femeninos hombros la hízo girar hacia el con suma delicadeza y luego su voz fué un cúmulo de caricias al saludarla;

JESUS JAVIER- Hola Susana :¡ Que bonita estas!

NARRADOR - Y con toda naturalidad inclinó la cabeza ligeramente para rozar con sus labios en un derroche de suavidad los de ella que no se apartaron en absoluto; fué una caricia ténue, tan lógica en su improvisación que ni el mas avieso y retorcido cerebro hubiera podido ver en ella el menor atisbo de mala intención : Corta pero lo suficiente dulce como para llenarle de una emoción que jamas había experimentado. A duras penas consiguió vencer tal turbación para "seguir con su papel" preguntando;

JESUS JAVIER - ¿ Has tenido mucho trabajo en la casa ?

SUSANA - Ya ves : Con estos críos sin dejar de rebullir ....

JESUS JAVIER- No te preocupes, amor: Ahora estoy yo aqui para ayudarte . ¡ Vamos chavales ! A lavarse las manos.

NARRADOR - Mientras les aguardaba en la orilla para entrar los tres en el improvisado lavabo que constituía la corriente acuatica, miró con el rabíllo del ojo a la mujer: Unas silenciosas lagrimas caían de aquellos formidables ojazos para perderse a lo largo de su preciosa cara, ¿Por que lloraba en un momento que todos deberían sentirse alegres y contentos? No súpo el que contestar a su pregunta "in mente" y acompañando a los niños se metió en el Agua para darse el trío fuertes restregones en las manos.

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