Ir a soios.com

EL GUARDIÁN DEL PARAISO 4

Queimada

« CAPITULO 4 »

NARRADOR - La comida se desarrollaba con toda normalidad : Alvaro llegó tardisimo y como aquella mañana no tenía que salir, estuvo durmiendo hasta; cerca de la 1 ; cuando se levantó charlaron ambos hermanos acerca de los asuntos concernientes a la narcha de las negociaciones.
Jesús Javier se había pasado todo el tiempo jugando; con los crios en el minúsculo jardín que separaba la; casa del trazado urbano; con una cuerda y un trozo de madera que encontró por el trastero, les fabricó un sencillo columpio aprovechando las ramas de dos árboles que estaban muy ¿juntos y alli estuvieron los hermanitos dando vaivenes por turnos con muchas ^clarinadones de total felicidad.

La madre colaboró en la " fiestecilla" vistiendo a sus hijos con el traje típico gallego, regalo seguramente de Alvaro que aún cuando se pasaba toda la vida luchando con. los diputados de otras regiones, ni por un momento olvidaba que sus hijos tenían unos orígenes galaicos.

Al estar todos reunidos en la mesa, el hermano forastero aprovechó la ocasión que le proporcionaba la plática para para reconvenir al mayor por el modo en que procedía con su familia; este se defendió diciendole que su trabajo le mantenía totalmente abstraído ya que no se trataba solo de ir a las Cortes: Había que mantener una serie de actividades complementarias que ocupaban todo su tiempo y mas si hubiera tenido.

JESÚS JAVIER - De todas formas, ( insiste mientras atacan el segundo plato;) deberías destinar algún ratito a los niños: Ayer les llevamos al cine y pasaron una tarde estupenda.
NARRADOR-La infantil mirada de agradecimiento que estos le dirigieron hubiese bastado para recompensar no ya aquel pequeño esfuerzo en Pro de ellos sino empresas mucho mayores.
ALVARO - Agradezco te cuides de mis hijos ya que yo no puedo hacerlo pero sí otra cosa; dejaros el coche en la puerta para que podáis desplazaros a donde queráis. Para mi será mas fácil moverme por el centro sin el: Organizaos como mejor os parezca pues yo debo afrontar un fin de semana caótico. ( Mira rápidamente su reloj:) ¿ Ves ? Ahora mismo debía estar tomando café con otros diputados y se me ha hecho tarde. i Que os divirtáis !
NARRADOR- Se levanta, recoge su cartera de mano y sale sin dar un beso a los crios o para aquella mujer que se merecía todos los del mundo. Acabaron la comida haciendo planes para decidir a donde podían ir aquella tarde: El expuso;
JESÚS JAVIER - Susana: He oído hablar muy bien del parque de atracciones...
ALVARITO - Siii. ¡ Viva! ( Exclama olvidando el resto de su postre .) ¡ ¡ Vamos al parque de atracciones!!
NARRADOR- Lo que la niña dijo para denominar tal sitio, todavía deben estar intentando descifrarlo el resto de los comensales: Terminaron recogiendo todos la mesa y se compusieron para salir. El 124 tipo Ranchera de Alvaro les aguardaba frente a la puertecilla del jardín ; subieron a el entre cánticos y risas, poniéndose en camino bajo las indicaciones de Susana que señalaba las calles a seguir. Tras escuchar de los otros conductores un sin fin de " berzotas , dominguero" Y pronunciar por la bajada ventanilla algunos" Usted perdone: No conozco bien la capital", consiguieron enfilar la Nacional V y en donde vieron el letrero que indicaba lo buscado por ellos, se desviaron y a paso de Tortuga para poder seguir las indicaciones lograron llegar al aparcadero del lugar. Tras cerrar el coche cruzaron la calzada
separadora del espacio enlosado que llegaba hasta las puertas de acceso llevando "en volandas" entre los dos mayores a Paloma que no dejaba de reir en lo que seguían a su hermano pues a pesar de sus cortas piernas, corría mas que ellos hacia un despacho de billetes para la entrada. Pasaron , ascendiendo luego por la amplia avenida cogidos de la mano los 4" a tapar la calle"; a la altura donde esta se divide para dejar en medio una gran sucesión de fuentes y cascadas, los crios acertaron a ver un gracioso" Ponney" todo cubierto de flecos y allí hubo que subirlos para ser fotografiados : Pagaron las " fotos", recibieron el recibo para poder retirarlas luego y tomaron un camino lateral que ascendía por la derecha; en la misma esquina donde comenzaba la subida, un tropel de personas rodeaban unas curiosas máquinas que hacían avanzar varios metálicos caballos situados en escalera al fondo de la caseta por medio de golpes propinados con una bola sobre determinados puntos; se abrieron paso cuando les tocó y ocuparon cuatro puestos para la siguiente carrera: Alvarito apenas veía la bola pero Paloma es que no llegaba a divisarla en absoluto; tal vez por eso y como tiraba constantemente del lanzador, su caballo llegó el primero con clara diferencia sobre los demás y le dieron un bonito " oso de peluche" que la dejó mas contenta que unas pascuas... de las de antes. Continuaron subiendo y el niño dijo señalando una gran caseta en lo alto de la cual un metálico Robot hacía mover sus piernas y redonda cabeza;
ALVARITO - Tío, mamá : Vamos al viaje espacial
NARRADOR- Se pusieron en "cola" con su madre en tanto que el por indicación de esta se dirigió a una cercana casetita acristalada de donde volvió al poco rato con un mazo de " Tickets": El crío y su madre subieron a un cochecito que simulaba una nave interplanetaria , embarcando Paloma y su tío en el siguiente y se lanzaron al interior de los túneles atravesando supuestos espacios siderales plagados de selenitas, arañas peludas y demás seres galácticos. Alcanzaron luego el exterior con un largo aullido de sirena: La niña permanecía muy acurrucada contra el cual si quisiera difuminar su frágil cuerpecillo entre la poderosa Mole que para ella significaba el cuerpo de su tío y el protector brazo que la rodeaba; solo dejaba fuera los ojos desmesuradamente abiertos para no perderse ni un solo detalle.

Descendieron de las "astronaves" y cruzando el camino subieron al Urano esta vez intercambiados los niños; tras las vueltas de rigor se apearon , la mujer y el medio mareados pero los crios mas frescos que el Aire de la sierra, dispuestos para montar en otro artilugio cualquiera: Para despejarse un poco antes de subir a otro aparato giratorio,
entraron en la caseta de los espejos donde todos rieron alegres al ver sus efigies reflejadas en modo grotesco según la postura que adoptasen . Luego accedieron a los mini-juegos en donde los "peques" se hincharon a derribar tanques y aviones amen de algún que otro submarino, cada uno en los brazos de la persona mayor pues a la mayoría de las máquinas no alcanzaban . Después jugaron al futbolin , de un lado Alvarito con su madre y en el otro la niña y el; teniendo que sostener a Paloma con un brazo pues no llegaba a las barras solo podía usar la otra mano por lo cual sufrieron una estrepitosa derrota: Luego de montar los pequeños en los aviones, máquinas de tren y demás artefactos en movimiento al introducir las monedas precisas , salieron al exterior para lo que hubieron de sostener una dura pugna con Iqs crios que no querían en absoluto moverse de la pequeña cabinita donde en una diminuta pantalla se sucedían unas cortas secuencias de dibujos animados. Continuaron ascendiendo y a la Izquierda del camino sobre una plazoleta alcanzaron a divisar una rueda de " caballitos" hacia la cual tiraron inmediatamente las infantiles manos : Subiendo al promontorio y tras aguardar a que el aparato detuviera sus musicales giros , cuando esto sucedió le abordaron ocupando una fila de cebras que partiendo del centro que reflejaba los dibujos de todos los amiguitos presentes en las cabezas infantiles, llegaba hasta la parte mas cerca del exterior. Hizo el subir a sus sobrinos en sendos animalitos de madera y luego se acercó a ella que luchaba con la ajustada falda pues no le permitía subir a su rayado corcel.
JESÚS JAVIER- ¿ Me permites ?
NARRADOR- Y sin esperar respuesta situó ambas manos en su breve cintura alzándola cual si de una pluma se tratase para depositarla con delicadeza en el asiento del inanimado animalito; empleó en tan sencilla acción el mismo tacto y cuidado que usaría un eficiente jardinero con una planta fascinante y exótica. Después ocupó su propio sitio dedicándose a vigilar a la niña situada entre Alvarito y el no fuera a ser que su pequenez le hiciera caerse . Hicieron varios viajes intercambiando a los crios pues según la propia expresión de Paloma, " la cembla de Avalo ela mas buapa que la suya"; este accedió a ello de mala gana no sin murmurar entre dientes que con aquella niña tonta no se podía ir a ningún lado. Al descender de la rueda tropezaron de inmediato con un artefacto que daba vueltas mientras hacía subir y bajar unos plateados aparatos mezcla entre aviones y naves intergalacticas ; una vez a bordo de tal ingenio, se dedicaron a perseguirse claro y ametrallarse con gran contento de los pequeños jaleados por la pareja mayor que no se divertía menos que ellos en absoluto durante las vueltas efectuadas en los distintos recorridos que la menor les obligó a realizar.

Al apearse de allí cruzaron un Robusto puente de madera tendido sobre la vía del minúsculo tren que paseaba a sus ocupantes a lo largo del circuito por el que discurría, Estuvieron saltando en las camas elásticas y al terminar entraron en la casita de los tres cerditos, la pareja infantil jugó con ellos y sus instrumentos para insultar luego al Avieso Lobo que asomaba su fea cara por una de las ventanas y después dieron con el laberinto que recorrieron varias veces todas ellas buscando a Paloma ya que debido a su corta estatura no la veían cada vez que la niña doblaba cualquier recoveco. Tras arduos intentos logró salir el cuarteto y se encontraron frente al fuerte que a imitación del salvaje Oeste, permitió a los crios meterse en las diminutas casitas madereras donde se cruzaron imaginarios disparos entre el Sherrif Mac Harrón y el malvado Trinidad Paloma cuyo palo-revolver parecía no agotar nunca su carga ya que disparaba de seguido con grandes protestas por parte de su " Rival" en el sentido de que una pistola no puede disparar constantemente sin pararse a recargarla. Luego se reunieron en el patio donde el Teniente O'Carina realizaba la instrucción con "sus" soldados bajo la "dura" mirada del Coronel Javichusez al que asistía su ayudante personal Susanez que tenía en sus manos el Peluche luego de convencer a la niña de que el osito no podía hacer el servicio con ella.
ALVARITO - i Tropa, alto ' ( Paloma se paraba.) i Atención ! Derecha. \ Ar ! Media vuelta. ¡ Ar ! Tropa: ¡Al galope!
NARRADOR- Y se lanzó a correr; su hermana liada con la media vuelta y demás, tan deprisa le quiso seguir que dio con su pequeño cuerpo en tierra lo que motivó el comentario irónico de la pareja mayor en tanto la levantavan:
LOS 2 MAYORES - Ahi va " toda la tropa" por los suelos.
NARRADOR - Salieron luego de allí para cruzar de nuevo el puentecillo y siguieron recorriendo el camino de subida. Tras la obligada visita a Fofo, los niños montaron en las pequeñas ruedas de vehículos profusamente iluminados con bombillitas de colores ; había tanques , lanchas motoras , coches de bomberos y toda una serie de autos que hacían las delicias de la gente menuda al tiempo que provocaban evocadoras sonrisas en los mayores. Llegaron luego a un reducido estanque en donde unas barquitas giraban alrededor de un centro que las hacía avanzar por medio de barras metálicas sumergidas en el Agua; allí empezó la pelea: Como los dos querían llevar el volante, hubo que colocarles en el asiento delantero debiendo luego situarse ellos en el posterior. La estrechez del sitio les obligó a ponerse casi pegados... Sin que pudiera esplicarse por qué, el obligado contacto de sus cuerpos le hizo estremecerse.
¿ Que le pasaba ? Eran incontables las mujeres que había tenido entre sus brazos y algunas incluso parecían querer introducirse dentro de el por los apretones que le daban y ahora el simple roce de aquella contra si mismo le erizaba los cabellos: En un gesto completamente natural, hizo pasar por los hombros de Susana el brazo que resultaba enterrado entre ambos para... Evitar peligrosas tentaciones pues su Olfato percibía el agradable perfume que de la hembra emanaba endiabladamente cerca....
Los crios encantados con la sensación de frescor que les llegaba del Agua, se empeñaron en hacer varios viajes mas sin tener en cuenta para nada los sudores por los que atravesaba su tío que estaba encomendándose a todos los santos de su devoción rogándoles que aquello terminase pronto. Por fin lograron convencerles de que había muchas mas cosas para ver aun y descendieron de la barca con gran alivio de Jesús Javier que no estaba muy seguro de haber resistido ni un solo viaje mas sin dejar a sus manos que recorriesen libremente lo mucho que había para tocar alli, a su mismo lado y que el embriagador Aroma se encargaba de recordarle alevosamente.
Deshicieron parte del camino de subida y rodeando el teatro por su parte baja giraron hacia la derecha tomando otro trayecto que iba a morir al gran estanque central; nada mas entrar en el la airosa silueta de la Noria atrajo la atención de los niños cuyas infantiles manos tiraron al instante hacia am . i ras aguardar su turno, embarcaron en una especie de cesta con asientos y se dejaron arrastrar arriba y abajo siempre en circulo por la reina de todas las ferias en el mundo. Luego cruzaron el camino para entrar en otra atracción denominada "el látigo" que les sacudió a mas y mejor; los mayores salieron de allí medio mareados pero hubieron de sobreponerse para ir tras los crios que ya corrían hacia el estanque central en donde una embarcación similar a tas que en el siglo pasado circulaban por los grandes rios de América estaba parada.

Les alcanzaron casi a la entrada de la pasarela que daba acceso al " barco fantasma" y entraron' en el para recorrer tenebrosos pasillos con suelos movibles para desembocar en una especie de gran tubo en movimiento circular. Alvarito que abría la marcha se detuvo ante el receloso y por ello fue adelantado por su hermana que se introdujo por allí sin miedo alguno para detenerse exactamente en su centro: El aparato se la llevó hacia lo alto y cuando el peso de su cuerpo pudo mas que la inercia de su marcha, bajó rodando de nuevo hacia el centro aunque un poco mas adelante para tornar a ser transportada hacia arriba de donde bajó por el mismo sixtema, saliendo sin cesar en sus giros por el extremo opuesto; cuando su tío cruzó de vanas zancadas llevando en su brazo al niño y casi a rastras a la madre, dispuesto para levantar a Paloma y consolar sus posibles lagrimillas, se la encontraron sentada en el suelo rientose a carcajadas y diciendo con su graciosa " lengua de trapo";
PALOMA- " Yo quelo otia ves".....

Ir al índice

Contador © Copyright SOIOS.COM CONTACTO Ir a MENÚ