EL GUARDIÁN DEL PARAISO 2 |
« CAPITULO 2 »Rebasaron el alto de Estivadas; el coche de Enrique a la sazón delegado de Coruña, un viejo 1.5OO pero que andaba como un Rayo lo había subido sin gran esfuerzo cual si los 4 fuertes mozos y el equipaje no contaran para su robusto mecanismo; en su interior la camaradería era total: Se hablaba de todo y aún cantaban aires populares de la tierra al mismo tiempo que aplicaban espectaculares"tientos"a la garrafa de buen Alvariño puesta en el piso del vehículo ante los asientos traseros ocupados por Jesús Javier y Manolo que era el lucense; la juventud de todos e ilusiones puestas en lo encargado les unía totalmente. Cuando quedaron satisfechos del Marisco extraído de una cesta situada junto a la garrafa, aspirando con fruición el humo de sendos cigarrillos, comenzaron las confidencias personales. La charla discurría con los problemas y experiencias de cada uno en su delegación solamente interrumpida a cada poco por Miguel que sentado junto al conductor les"cantaba"las excelencias de la provincia que estaban cruzando y de la cual era delegado.
Habían salido a relucir los ricos viñedos en la ribera del Avia que producían aquellos caldos del Ribeiro tan apreciados en toda Galicia, cuando los atravesaron. Igual ocurrió con la afamada fuente de las Burgas y sus aguas termales al pasar por Orense capital.......
Y lo mismo pasó cuando llegaron a la altura de Celanova donde ensalzo entusiasmado que en su monasterio se conservaba el único claustro entero de toda la región galaica mientras explicaba que el lo conocía muy bien porque sus padres eran de allí y de pequeño había correteado por aquellos campos de Dios jugando con los otros chiquillos y cuando la pelota se les marchaba hacia los patios interiores, siempre tenían que buscarla en tan bello lugar.
Al iniciar el descenso del alto comenzaron las confidencias personales. MANOLO - (A su compañero de asiento;) Así que tu no has visto a tu hermano desde hace siete años. Parece un poco raro.... ¿Nó?
Bueno pero tu hermano te habrá contado en esas cartas....
ENRIQUE - (Jocoso;) Será tan fea que tu hermano evita que la veas ni siquiera en un retrato.(Años mas tarde tuvo el coruñés ocasión de comprobar lo errado que andaba en tan peregrino juicio.)
JESUS JAVIER - ¡ Hombre, claro ! Por las firmas... Su nombre es Susana. NARRADOR - Lo que no sabía el de Lugo en sus aventuradas elucubraciones... (Nuevas imágenes de la cara de Susana.) Era que todos los adjetivos se iban a quedar pálidos ante la espléndida realidad. De eso y otras muchas cosas mas siguen hablando en tanto que atraviesan la Canda y el Padornelo; descendiendo este ultimo ya cerca de la una, se dieron cuenta de que el"gusanillo"del Hambre comenzaba a rondar por sus estómagos: El primero en dar la voz de alarma fue el lucense. MANOLO - Muchachos... Pese al vinillo y el Marisco, yo voy necesitando algo mas sólido en la"panza". NARRADOR - Pocos minutos mas tarde llegan al sitio mencionado y paran junto al restaurante casi cuando se detiene junto a ellos un coche Rojo descapotado con matricula alemana en el que se ven las melenas de 5 impresionantes rubias. MIGUEL - ¡ Mirad que chavalas ! (Dice en tanto que sale del 1.5OO.) NARRADOR SOBRE LAS PROPIAS IMAGENES
Cada uno les fue señalando sobre un pequeño mapa que ellas traían, los lugares mas dignos de visitar en sus respectivas provincias, todo ello con la oculta intención de prodigarlas algún que otro disimulado "sobo" pues hubiera sido mas fácil que el orensano les hiciese comprender con su horrible pronunciación y gestos, que al entrar en tierra galaica se limitasen a cerrar el mapa y abrir bien los ojos para llevarse a su país el recuerdo de las imágenes mas dulces que contemplar puedan ojos humanos.......
La "fiestecilla" termina yendo al mostrador a tomar café y allí entre risas, "achuchones y besuqueos" mas o menos disimulados, se despiden para ir cada uno a su distinto coche y tras las ultimas muestras de Afecto como es de Rigor para un español que se precie, cada coche toma su camino mientras Enrique vocéa y los otros agitan brazos y manos. NARRADOR SOBRE IMAGENES ENRIQUE - Chicos: Estamos en la provincia de Madrid; desde aquí arriba en los días claros, se divisa gran parte de la capital. NARRADOR SOBRE IMAGENES MIGUEL - Mira pontevedrés; ahí enfrente se ven varios restaurantes con el nombre de pueblos en tu provincia. NARRADOR SOBRE VISTAS ENRIQUE - Ya hemos llegado a tu destino; yo voy a seguir con estos hasta que les deje acomodados: Recuerda ... A las 1O de la mañana nos reuniremos frente a las Cortes para cambiar impresiones y dar cada cual un numero de teléfono donde pueda ser localizado en caso necesario. ¡Suerte chico! NARRADOR- El auto arranca mientras las manos de sus ocupantes le dicen adiós: Mirando en torno, ve que se encuentra en la acera frente a una mas de las casitas que pueblan la calle y consulta su reloj; las 8 y media... El Sol comenzaba su retirada pero aún se cernía sobre Madrid un calor insoportable si tenemos en cuenta la tierra de donde venía el. Se acerca a la casa: Como en el resto, un pequeño jardín separa el edificio de la vía urbana protegido por una verja de mediana altura y en ella existe la correspondiente puertecilla de acceso; a ella va, llevando en una mano su maleta y en la otra la cesta. Con un ligero equilibrio manual acciona el picaporte y entra al jardín en el preciso momento en que dos diablillos semidesnudos que vienen corriendo entre gritos se precipitan contra el, enredandose en sus piernas. JESUS JAVIER - ¡ Cuidado ! Cuidado niños.... NARRADOR - Les avisa en lo que trata de no pisarles o que se golpeen con lo que lleva en las manos; esta maniobra trae como resultado hacerle trastabillar y los 3 quedan sentados en la hierba mirándose asombrados. Ambas criaturas cubiertas solo por unos minúsculos trajes de baño son endiabladamente morenas y con inmensos ojazos negros que en ese momento están clavados en el con una mezcla en su expresión de susto y curiosidad: Trata de distinguir cual es el niño y quien la niña pero de momento no consigue hacerlo; aunque existían entre ellos casi dos años de diferencia, así sentados en el suelo no se aprecia su estatura. Por fin uno de ellos se decide y abre la boquita para preguntar empleando una encantadora "media lengua": PALOMA - ¿"Quien eles tú"? NARRADOR- Es la cría; al fijar su atención en el pequeño ser que le habla. se da cuenta del color rosado de su diminuto bañador. Sin hacer caso de lo preguntado por ella, inquiere a su vez: JESUS JAVIER - Tu debes ser Paloma ... ¿Verdad? NARRADOR- Sonríe al oír la salida de su sobrino; con sus 5 años ya no se considera un crío... En realidad parecía mayor. El Fulgor de inteligencia que despiden sus negrisimos ojos y la correcta pronunciación del Castellano le conferían un aire de seriedad que contrasta fuertemente con la alegría e inocencia de su hermana. JESUS JAVIER - Bien: Vamos a ver ... ¿Vuestro padre no os ha dicho nunca que tenía un hermano allá en Galicia? (Ambos asienten con la cabeza.) Bueno pues ese hermano, soy yo. NARRADOR - Sus sobrinos permanecen mirandole asombrados; en sus infantiles mentes deben estar pensando en la imposibilidad de que 2 hermanos se pareciesen tan poco entre sí. JESUS JAVIER- ¿Que pasa? (Pregunta para " romper el Hielo.) ¿No hay un beso y abrazo para vuestro tío que viene a visitaros? NARRADOR - Tal vez fue la palabra " tío " ... O tal vez el hecho de que al permanecer sentado sobre la hierba les pareciese su figura menos inquietante que de haber estado Erguido en toda su considerable estatura. El caso es que se levantaron como rayos precipitándose a su cuello cubriéndole de besos al tiempo que el niño decía: ALVARITO - ¡Bien venido, tío Jesús! NARRADOR - El los estrecha fuerte contra su pecho y luego levanta a los 2 a un tiempo hasta situarlos por encima de su cabeza y dice mientras ambos ríen alborozados; JESUS JAVIER - Que grandotes y guapos estáis ... NARRADOR - Paloma se agarra a su cabeza para ponerse encima cual si de un sombrero se tratara con lo que le impide por completo la visión; el les hace cosquillas a tientas y los 3 ríen a coro: En ese momento se oye el sonido de una puerta al abrirse y la armoniosa voz de mujer, aunque por completo invisible para el ... Preguntando ante semejante alboroto; SUSANA - ¿Que ocurre, niños? NARRADOR - Poco a poco ... Con un cuidado impecable para no lastimarla, fue apartando a la cría de su cabeza y como consecuencia de ello comenzó a tener una visión gradual de quien había hablado. (La cámara efectuará un lento recorrido de abajo hacia arriba sobre el cuerpo de Susana mientras suena su melodía:) Primero alcanzó a ver unos pies calzados con sendas "chinelas" de estar por casa: Hacia lo alto partían 2 preciosas y torneadas piernas que se ocultaban para la vista en los bajos de una bata floreada que pese a su sencillez no lograba ni de lejos disimular la maciza espectacularidad de un esplendoroso cuerpo. Una cinta anudada en su parte central, permitía adivinar la perfecta curva de unas caderas de mujer joven pero que ha conocido los secretos de la maternidad: Por el extremo alto de la prenda, emergía un cuello de mujer morena que sostenía el óvalo de una cara de asombroso color caramelo; en ella resaltaban los labios gruesos tentadoramente rojos y unos ojazos negros que le indicaron al instante de donde los habían sacado sus sobrinos ... Todo ello rematado por una larga melena que por su color le recordó aquellas figuritas de Azabache que se vendían en la plaza de Platerias de Santiago y que se perdía tras su cuerpo hasta Dios sabría donde: No acertó a pronunciar nada ni siquiera oyó a los niños que desprendiéndose de el, corrieron hacia ella diciendo; ALVARITO - Mira mamá: Es el tío Jesús. NARRADOR- Ella debió reconocerle por algunos datos que le habría dado Alvaro porque preguntó a sus dos hijos con una amplia sonrisa; SUSANA - ¿Pero que hace sentado en el Césped? NARRADOR - Esa extraña sensación que nos invade a los hombres cuando estamos ante una mujer bonita le impelió a levantarse cual si un gran resorte hubiese catapultado su cuerpo hacia arriba y contestar; JESUS JAVIER - Sí ... Perfectamente; (atinó a balbucir.) Es que ... Por no pisar a los niños ... Yó ... NARRADOR - No se le ocurría nada mas y se calló: Ella le miraba curiosa tratando de encontrar en su cara algún rasgo que le recordase a su marido. SUSANA - Así que tu... ¿Eres el hermano de Alvaro? NARRADOR - Tornó a callarse no sabiendo muy bien que hacer, si presentar su mano en gesto de saludo o preguntarle como estaban sus progenitores cosa esta ultima que no le pareció lógica si se tiene en cuenta que el no los había conocido ... El problema lo resolvió perfectamente ella acercándose y dando un par de sonoros besos en las varoniles mejillas al tiempo que dice; SUSANA - Pues bien venido: Ya era hora de que tuviesemos ocasión de conocernos. Pasa, pasa ... Estaba tomando un baño y he salido al oír las exclamaciones de los niños ... NARRADOR - Coge el cesta y maleta para seguirla a través de la puerta del hotelito. Una vez que están dentro, ella le indica; SUSANA - Deja eso en el recibidor, entra al salón y sientate si lo deseas; voy a vestirme: Enseguida estoy contigo. NARRADOR- Y desaparece por una puerta que debe dar a su habitación: El se entretiene charlando con los críos, preguntándoles cosas referentes a sus juegos y contestando a todo cuanto ellos quieren saber con esa increíble curiosidad infantil. Tras unos minutos vuelve la mujer; se ha puesto un bonito vestido en brillantes colores que realza aún mas si ello es posible sus naturales encantos: La mata de pelo recogida y envuelta en una toalla a modo de Turbante le conferían un fascinador aire de Sultana mora. SUSANA - Perdona este rápido atuendo; quería secarme el pelo pero he pensado que a lo mejor quieres tomar un baño antes de cenar: Tu hermano viene siempre muy tarde y con el calor que hace, te puede apetecer. NARRADOR - Entra ella en el cuarto de baño y se le oye trajinar en su interior limpiándolo y por fin sale en tanto que a sus espaldas el cantarín sonido del Agua llenando de nuevo la bañera, invitaba a meterse cuanto antes en el líquido elemento y expresa con aquella voz que rivaliza en musicalidad con el prometedor sonido del refrescante chorro; SUSANA - He dejado el agua fría corriendo para que puedas poner la que desees y luego añadir la caliente a tu gusto. NARRADOR - Cada uno desaparece por su lado: El con la maleta para sacar ropa interior limpia por la puerta del baño, ella entra de nuevo en la alcoba matrimonial en busca del secador y ambos críos se enzarzan en una partida del juego de los barcos ... Cuando Paloma ya había perdido 3 submarinos y el Destructor, retorna su madre con el cabello ya seco y recogido por detrás con una bonita cinta; se llega hasta el W. C. y tras llamar con los nudillos dice a través de la puerta; SUSANA - La ropa que te quites dejala ahí mismo; ya la recogeré yo luego para lavarla. NARRADOR - Cuando ella se retira llega corriendo el niño para decirle; ALVARITO - Mamá: ¿A que un submarino solo puede enviar sus torpedos contra otras naves? NARRADOR - El pequeño se va refunfuñando; ALVARITO - ¡ Así no hay manera! Nunca sabe uno si emplear proyectiles teledirigidos o granadas antitanque. NARRADOR - Se ha cambiado interior y exteriormente. El deportivo pantalón así como un ajustado "Nicky" hacen resaltar sus poderosos músculos por debajo. SUSANA - ¿ Que traes en esa cesta ? NARRADOR - Así lo hacen volviendo al salón a tiempo de oír a Paloma diciendo con su graciosa "lengua de trapo"; PALOMA -"No quelo jubal mas a los supalinos: Vamos ahola a los alimales de la selva". NARRADOR - El crío se marcha muy "mosqueado" por las respuestas de su progenitora y exclama en lo que saca el nuevo juguete; ALVARITO - ¡Bah! Mujeres ... NARRADOR - Ambos mayores ríen la salida del niño y luego; SUSANA - Recoge la maleta que te indicaré tu habitación. ¿Vas a estar mucho tiempo aquí? NARRADOR - La hembra alisa la colcha, ahueca la almohada y en tanto pregunta; SUSANA - ¿De Alvaro? ¿Por que? NARRADOR- Contesta el mientras saca la ropa de su valija, dandosela a su cuñada que la va colocando en el armario. JESUS JAVIER - El es quien tiene que estudiar estos papeles; (los saca para guardarlos en el cajón de la mesilla.) Yo tengo que esperar su respuesta y las consignas que me dé para nuestra acción en la provincia. NARRADOR - Terminan de extraerlo todo y el coloca la vacía maleta sobre el armario. Luego salen al salón y la mujer dice; SUSANA - Bueno ... Voy a preparar la cena. NARRADOR - Hay esta vez en su tono un leve toque de tristeza que el no parece advertir. Luego desaparece por la puerta de la cocina y el se acerca a los niños que inmediatamente dejan sus juegos para colgarse de su cuello. JESUS JAVIER - (Se sienta en el sofá con uno en cada pierna.) ¿No queréis jugar mas? NARRADOR - El juego se desarrolla con cierta normalidad y ello es así porque las explicaciones que da la niña de lo escuchado, se parecen mas a Caperucita Roja que a otra cosa y así le toca dar 3 vueltas al sofá aunque siempre se quedaban en 2 porque como ella "no sabía contar"... El niño también pagaba prenda alguna vez motivado el caso por alguna "trampita" puesta por el mayor a fin de medio equilibrar la cosa y debía ir y volver al W.C. "A la pata coja": De vez en cuando se "equivocaba" el para ponerse "a 4 patas" y pasear a los críos "a caballito" por todo el salón hasta que al fin y muy cansados los 3 se dejaron caer de nuevo en el sofá; los niños jadeantes medio derrumbados sobre su tío pero radiantes de alegría. La pequeña dijo cuando pudo recuperar el resuello; PALOMA - ¡Aayy! "No pueo mas, tío Gaviel". NARRADOR - Inmediatamente se formó la disputa. Sin que ninguno del trío lo advirtiera, desde la puerta de la cocina Susana observaba sonriente la escena. JESUS JAVIER - Vamos a ver si aclaramos la cosa de una vez: (Corta el la discusión que ya amenaza con acabar en batalla campal.) Mi nombre completo es Jesús Javier así que los 2 tenéis razón. NARRADOR - Al ver los "pucheros" que asomaron en la cara de Paloma, intervino el. JESUS JAVIER - Pues tendremos que buscar alguna solución porque yo quiero que me llames algo, sobrina; sea lo que fuere. NARRADOR - En ese momento se siente hurgar una llave en la cerradura de la puerta exterior. SUSANA - (Avisando.) Ya está aquí tu hermano: Voy a poner la mesa. NARRADOR - Se levanta el mientras la puerta se abre y entra Alvaro cerrando tras de sí; pregunta desde el recibidor; ALVARO - ¿Está la cena? NARRADOR - Este va corriendo a su encuentro y ambos hombres se aplican un fuerte abrazo. JESUS JAVIER - ¡Alvaro! Dejame que te mire. NARRADOR- Así lo hace: El de mas edad es distinto diametralmente al pequeño y siempre le ha llamado así; en consecuencia este le denomina mayor para corresponder. Sin embargo es bastante mas bajo que el llegado de Galicia, moreno y con un semblante duro y serio. Aunque solo les separan 3 años parece que se llevan muchos mas. JESUS JAVIER - ¿Pero que te pasa, mayor? Pareces un viejo ... NARRADOR - La cena comienza mientras comentan los incidentes ocurridos desde su separación. ALVARO - (Al acabar el segundo plato;) ¿Y cual es el motivo de tu visita luego de 7 años? NARRADOR - Ante la insistencia se levanta y va a la mesilla de la cual regresa con los papeles en su mano: Alvaro los toma y se va con ellos hacia la habitación matrimonial. SUSANA - ¿No tomas postre? NARRADOR - Sin parecer haberles oído, el padre se mete en su dormitorio mientras la madre dirige una triste mirada al hermano pequeño. SUSANA - Está obsesionado: No vive mas que para su victoria personal ... Jesús Javier sin saber que decir, continuó cenando con los críos. |
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