« PROLOGO »
La cámara recogerá unas vistas generales del maravilloso paisaje galaico: Esto durará en pantalla lo mismo que la introducción musical. Luego descenderá hasta dejar enfocada la estación ferroviaria de Redondela y después quedará fíja reflejando el letrero en la máquina que diga; RÍAS BAJAS EXPRÉS . El tren se pondrá en marcha y sobre temas de muiñeira sencillos se recogerá lo mas vistoso de su recorrido junto al Miño mientras irán apareciendo título de la serie, autor y los demás créditos comerciales convenientes. Luego quedará fíja en la estación de Ribadávia recogiendo la parada del exprés. En la ventanilla oportuna entrará en el compartimento preparado recogiendo la imagen del protagonista totalmente abstraído y las personas que le acompañan que luego se reseñan.
Vuelve a salir el tren y tras unos segundos se verá el interior del compartimento, la pertinaz semi-somnolencia del protagonista mientras suena lo que viene a contínuatión.
Voz del narrador:
No podría jurar exactamente lo que le hizo salir de su ensimismamiento; tal vez las fugaces luces de una estación al pasar vertiginosamente a través de la ventanilla, el ruido producido por las campanas de aviso en algún paso a nivel o quizá alguno de los bocinazos que emitía la máquina del convoy al entrar en cualquier tramo de cierto peligro. Al fin y al cabo, que mas daba.......
En su mismo asiento, la niña seguía durmiendo con la cabeza apoyada en las piernas de su abuela que había colocado sobre ellas una especie de manta a modo de almohada para la pequeña y un brazo protector estaba encima de la cría para prevenir que en cualquier movimiento de esta, fuese a caer al suelo del vagón : Debía ser muy hermoso llegar a tal edad y tener todavía una ilusión como cuidar de una criatura por ejemplo, para sentirse útil aún en este cochino mundo.
Por fin el cansancio había rendido a la anciana y a pesar de haberle repetido a cuantos le quisieron escuchar que " ella no sabía que le pasaba pero no lograba dormir en el tren", dormitaba en su sitio como se dice que lo hacen las liebres; con un ojo en reposo y el otro atento a los menores impulsos de su nieta.
Volvió a mirar a esta ultima: ¿ Que edad tendría ? Posiblemente la misma que su sobrina Paloma...... i Paloma ! El recuerdo de ese nombre le llegaba envuelto en las imágenes de aquel corretear suyo incansable que terminaba en un " gateo" a lo largo de su elevada estatura para decirle con aquella deliciosa " lengua de trapo ... Tío , quélo una bolsa de atatas flítas" . Desvió la mirada pues comenzaba a sentir en sus ojos una extraña picazón .... Y siempre había dicho que aquello no era de hombres.
Los otros 3 ocupantes del compartimento charlaban animadamente tras haber renunciado a incluirle a el en la conversación visto su total mutismo; habían comentado jocosamente que alguna moza alia por la ría de Arosa se le había quedado con el Corazón y también con la lengua.
No quiso contradecirles para no enredarse en unas esplicaciones que no deseaba en absoluto; que pensaran lo que quisieran , ¡ Que mas daba ! El que parecía llevar la voz cantante en tales pláticas dejó por un momento de comentar lo buena que fue la feria de Villagarcía o lo bien que había tocado la orquesta en las fiestas de Padrón , para acodarse en la bajada ventanilla ante la calurosa noche de Julio y clavó sus ojos en los montes que el convoy iba dejando a su derecha cual si quisiese atravesarlos con la mirada hasta dejarla junto al bello monasterio de su Celanova natal.

Tras recordar con Nostalgia el precioso edificio, tantas veces abandonado por los monjes y vuelto a ocupar otras tantas hasta el punto de aplicarse a Celanova el apelativo de " la tierra de cien abades ", tornó su vista al terreno que cruzaban en ese momento y como debía conocerlo cual si fuese la palma de su mano, comentó hacia los del interior;
VOZ PRIMERA -" Compafieiros. Decirlle adiós a terrina que irnos salir cíela".
La exclamación del de la ventanilla trajo extraños ecos a su memoria.¡Salir de ella..! Era la segunda vez que lo hacía y en esta ocasión, bien distinto de la anterior. Dirigió la vista a través del cristal como queriendo grabar en su memoria las últimas imágenes de la Provincia de Orense que se dibujaban borrosas a pesar de que allá arriba en el Firmamento, una hermosa Luna iluminaba débilmente la Tierra Galaica ¡Su Tierra! Por la que tanto habían luchado Alvaro y él a través de los años sin regatear esfuerzos... Sin desmayos ni treguas... Alvaro, reconocido por el pueblo su gran esfuerzo y dedicación, había sido nombrado primero Delegado y más tarde Diputado a Cortes por Pontevedra y llevaba en Madrid siete años luchando sin descanso, secundado por él mismo que se que do en las riberas del Ulla visitando gentes, contrastando opiniones, cosechando adictos, laborando incansables los dos con un sólo objetivo, con la mirada, firmemente puesta en un sólo punto: ¡La Autonomía!.
Al contemplar como pasaban veloces por la ventanilla del vagón los últimos contomos de su querido País , un suspiro pareció brotarte de lo más profundo de su ser envuelto en un triste pensamiento; ¡Adiós "terrina querida"!
¿Volveré a verte algún día?
La voz del que miraba hacia el exterior volvió a interrumpir sus amargas reflexiones;
VOZ PRIMERA - En pasando ese túnel, estaremos en Sanábria.
¡Sanábria...! Que diferente la llegada esta vez a como fue la otra. Contrastaba extraordinariamente la Alegría e ilusiones anteriores con el tremendo abatimiento que ahora lo embargaba.
Aprovechó que el otro se había retirado a su asiento al entrar el Tren por la Boca del Túnel para acodarse sobre el descendido Cristal, pues sus ojos seguían empecinados en escocerle terriblemente. El Aire fresco de la marcha al salir de nuevo a espació abierto consiguió reanimarle un tanto . Mirando al frente observo las zigzagueantes luces de los Camiones y automóviles que circulaban por el lado correspondiente a Zamora del Puerto de La Canda y una tenue sonrisa ilumino fugazmente su Rostro al recordar...
Como si aquella débil muestra de Alegría le hubiese dañado interiormente, volvió a sentarse y cerrando los ojos trató de dormir. ¡Empresa inútil! El golpeteo de las ruedas contra la unión de los raíles parecía repetirte incesantemente: ¿Por que huyes Javíchus ? ¡Javichus..! Tomó a sonreír recordando quien le había puesto tal denominación. Tras Veinticuatro años de oír dividido su compuesto nombre, llamándole unos Jesús y otros Javier, tenía que haber ido a dar con el Apelativo que le llenaba de Dulzura el Corazón, un travieso Diablillo al que trataba de olvidar..... Aunque con un estrepitoso fracaso en el intento; y no era que aquella lindísima muñeca mereciese en absoluto ser borrada de su imaginación; ocurría que su recuerdo delicioso portaba invariablemente unido el otro....... Y ese........
(Sobreímpresionadas, vistas del rostro de Susana y música.)
Ese otro si que había de olvidarlo al precio que fuese. Una pequeña lucecíta de aviso pareció encenderse en algún ignoto rincón de su cerebro: Le estaban hablando...! Le estaban hablando !
¿ Quién le hablaba ? Con un gran esfuerzo logró sincronizar su mente con lo que sucedía a su alrededor, alcanzando a entender lo que la anciana le decía;
(Enfoca la cámara a la mujer que dice;) - Joven por favor: ¿ Quiere subir la ventanilla ? Tengo miedo a que la frescura del aire nocturno me resfríe a la niña.
La atención de la mujer para con su Nieta le recordó algo mientras se apresuraba a complacer su ruego. ¿ Estarían bien atendidos ? Creía sinceramente que sí. La Tía Maruja, una Cincuentona que atendía con el las faenas de la Finca era como buena Gallega, de una amabilidad y disposición para el Trabajo verdaderamente asombrosos, sin que importase en absoluto su tosquedad. Confiaba a plenitud en que les tuviese bien atendidos, asi como que supiera transmitirles la disculpa que hubo de confeccionar aprisa y corriendo para justificar en algún modo su ausencia.
Los Niños quizá no la entendiesen pero ella..... ! Ellaj.......................
(Mas vistas de la cara de Susana y música.)
Estaba seguro de que la entendería. De todas formas.... ¡ Que mas daba ¡
¡ Que mas daba todo ! La lucha abandonada, el Año tan penoso que había tenido que ver transcurrir tristemente... Su cobarde huida sin saber con exactitud hacia donde..... Pero no podía obrar de otro modo.Tenía Miedo; mas aún : Pánico Cerval ante el reencuentro y la convivencia obligada; a que en un nonento de Locura fuese capaz de romper con todo y destrozar....
No : Aquello no podía ser en forma alguna . Tenía que escapar... ¿Hacia donde? ¡ Que mas daba ! En algún lugar de la Tierra habria un puesto para un Hombre como el , acostumbrado, al duro Trabajo del Campo y con un gran Deseo de olvidar.... Olvidar al precio que fuese....
Vagamente se dio cuenta de que el Exprés se había detenido. Casi enfrente de la ventanilla un luminoso letrero colocado sobre el Anden, informaba a los Viajeros de que se hallaban en puebla de Sanabria. ¡ Puebla....! Mas recuerdos...,
Los tres hombres, que habían descendido sin qué el se diera cuenta, volvían a sus asientos con unas cervezas. Tras rehusar con una frase agradecida la invitación de que le hacían objeto, volvió a encerrarse en sus pensamientos mientras el Tren reanudaba lentamente su marcha.
¿ Por que había de ser así el Mundo? ¿ Que causa nos obliga a no apreciar en absoluto lo que tenemos y desear por el contrario lo que poseen los demás ? En todos los años de su Juventud, eran innumerables las aventuras de todo tipo corridas con las representantes del otro Sexo, cariñosas y amables "Galleguiñas", por cierto nada esquivas a su metro ochenta y dos de Estatura, a unas correctas facciones, a su Musculoso Cuerpo y a sus transparentes ojos azules, que hacían un perfecto juego con lo Rubio de su Cabello: Sus convecinos opinaban que tenía cara de niño grandote ; que había sacado en ella toda la Alegría de su madre y que contrastaba fuertemente con la seriedad y el Aplomo de Alvaro, herencia paterna. Ambos habían hecho estragos en las huestes femeninas de toda la ría hasta la marcha del mayor a Madrid. Al quedarse solo, en las fiestas se le multiplicaba el " trabajo" sin que se detuviese un solo momento a valorar lo que tenía, tal vez precisamente por el exceso de que disfrutaba : Y había tenido que ir a caer fatalmente...
La puerta del compartimento al abrirse , interrumpió de modo brusco su divagación. En ella un amable Revisor les decía ;
REVISOR -Discúlpenme, por favor; Hacemos el cambio en Puebla y si no les molestase mostrarme sus billetes....
Se dedicó a rebuscar por sus bolsillos pues no recordaba ni poco ni mucho en cual de ellos lo había guardado la vez anterior. Al fin apareció en uno, revuelto con un papel de carta . Mientras se lo tendía, al Revisor, su vista quedó clavada en aquel Blanco pliego, que no necesitaba desdoblar para saber lo que decía . Cada palabra allí escrita estaba grabada a fuego en su Mente desde la noche pasada. Parecía que sus ojos podían atravesar el doblado papel y leían mientras cada frase le estrellaba contra la Faz, todo un estremecedor año atrás .
Madrid ; a Veinte de Junio... Recordaba... De 1.978.
Querido Hermano...Recordaba...El objeto de la presente.... Recordaba... ¡ Recordaba ! ¡¡ Recordaba...!!
(La cámara efectuará esa especie de revoloteo interior que significa un cambio en el tiempo y luego vuelve a oírse la voz del narrador mientras vaya viéndose lo que él cuenta.
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